Descripción
Estamos ante un vino de culto. A diferencia de la mayoría de los blancos, el Selección de Añada realiza una crianza mínima de 30 meses sobre sus lías en depósitos de acero inoxidable, seguida de un reposo en botella de al menos un año. Proviene de una única parcela de viñedos viejos (‘Los Bancales’) y el resultado es una estructura monumental, una untuosidad fuera de lo común y una complejidad que solo el tiempo puede otorgar. Es la máxima expresión de la longevidad gallega.




